Inteligencia Innata

El fluir libre de la Energía Cósmica a través de nuestro cuerpo da lugar a lo que podríamos llamar "Inteligencia Innata", conectada con la Inteligencia Universal  que recorre todo el Universo. Por lo tanto cada persona está "conectada" a la Inteligencia Universal a través de su Sistema Nervioso. En Oriente nos hablan de los Archivos Akásicos. C.G. Jung nos habla del Inconsciente Colectivo y de Arquetipos.Leonardo da Vinci fue el primer diseñador tecnológico que utilizó la perspectiva, los modelos y los diagramas. Muchos de sus proyectos eran irrealizables en su época como la escafandra, el helicóptero o el paracaídas, etc., además de sus dibujos de anatomía, dibujó espirales en el cuerpo humano y en el cosmos, a parte de ser un genio y de tener una perfecta integración cerebral entre su hemisferio lógico y el creativo, estaba conectado a la Inteligencia Universal de donde se nutria su genialidad.

La inteligencia está presente en cualquier parte dentro de nuestro cuerpo. Nuestra inteligencia interior es muy superior a la que tratamos de sustituir por elementos exteriores. ¿Como puede saber el cuerpo lo que ha de hacer cuando es agredido?. La medicina no proporciona una respuesta única. Si por ejemplo nos hacemos un corte en un dedo, los procesos de curación aparecerán con una sincronicidad perfecta: la coagulación de la sangre de manera que la herida se cierre, la formación de una costra y por último la regeneración de una piel nueva y vasos sanguíneos.

El organismo humano dispone de una gran farmacia para utilizarla en el momento que la necesite y administrará cualquier sustancia de una manera perfecta sin crear hábito ni efectos secundarios: diuréticos, píldoras para dormir, antibióticos, analgésicos; nuestra resistencia al dolor, depende de sustancias bioquímicas las endorfinas (morfina interior) y las enquefalinas (dentro del cerebro) que actúan como analgésicos naturales del cuerpo. Tanto la morfina como la endorfina son capaces de bloquear el dolor, llenando algún receptor de la neurona, e impidiendo que otras sustancias químicas lleven el mensaje de dolor hacia la zona afectada.
El efecto placebo: una persona con sufrimiento físico puede sentirse aliviado al recibir un placebo, por ejemplo una píldora que le ha sido administrada diciéndole que se trataba de un poderoso analgésico. No todas las personas responden, pero por lo general entre el 30 y el 60% reconoce que su dolor ha desaparecido. ¿Como explicar que una píldora de azúcar, acabe con la sensación de dolor? Las endorfinas, según se ha descubierto tienen la respuesta.


Según el Dr. Deepak Chopra: nuestro organismo está cambiando y renovándose constantemente: el esqueleto aparentemente tan sólido cambia cada tres meses, las células óseas permanecen, pero todo tipo de átomos atraviesan la capa de la célula constantemente, la piel se renueva cada mes, el estómago cada cuatro días, las células del hígado se sustituyen muy lentamente pero sigue fluyendo por ellas nuevos átomos, renovando el hígado cada seis semanas. La Inteligencia Innata y el médico interno, asume la administración de estos procesos en el organismo.


El ser Humano posee un potencial infalible para recuperarse a través de su Inteligencia Innata u "homeóstasis fisiológica". Tenemos un "Médico Interno". No intentamos sanar o curar al cuerpo, sino que ayudamos al cuerpo para que se cure a sí mismo al restablecer los canales energéticos. Los nuevos descubrimientos de la psico-neuro-inmunología demuestran la sabiduría de la homeóstasis fisiológica del organismo.

Cuerpo, Mente y Neurotransmisores

El Sistema nervioso central recorre la columna vertebral, ramificándose de nuevo a ambos lados de cada vértebra, que comunican con todas las partes del cuerpo. Hasta hace 15 años la bibliografía médica indicaba que los nervios operaban, funcionaban eléctricamente, como un sistema telegráfico. Pero en los años 60 se descubrieron sustancias químicas infinitesimales llamadas neurotransmisores, que transmiten impulsos nerviosos, estos son mensajeros químicos que parten del cerebro y regresan hacia él, comunicando a cada órgano cuales son nuestras emociones, deseos, etc., no son estrictamente mentales, ya que pueden codificarse en mensajes químicos. Son ante todo sustancias químicas que transmiten impulsos nerviosos; actúan en el cuerpo como “moléculas comunicadoras”.


Los neurotransmisores influyen en la vida de qualquier célula. Cuando tenemos un pensamiento, estas sustancias químicas han de ponerse en movimiento, pues si no fueran por ellas tales pensamientos no existirían. Pensar desencadena reacciones químicas cerebrales que provocan una multitud de respuestas en el organismo. Ya vimos antes que la Inteligencia Innata controla la fisiología; y los neurotransmisores le proporcionan la base material que le es necesaria. Estos mensajeros permiten llenar el vacío que separa la mente y el cuerpo.